| |
¿Quién
decide el ritmo del mundo? ¿A quién le ha parecido buena
idea sumergirnos en una espiral sin fin de agobios, prisas y
responsabilidades?
Tengamos la audacia de crear nuestro propio ritmo. Abracemos un estilo
de vida que nos permita ser, no correr. Vivamos según el ritmo
justo que necesitamos para alcanzar nuestras metas. Tomemos una
decisión impulsiva, vibrante, inteligente y necesaria |
|